DEFENSA PARA ATACANTES 

La defensa es un aspecto fundamental para jugar a baloncesto, pero algunos jugadores no son capaces de efectuarla correctamente, algunos de ellos porque sus condiciones físicas no se lo permiten, otros por su pereza y otros simplemente porque su gran capacidad anotadora les ha llevado a pensar que no necesitan defender (grave error) y cuando lo necesitan se dan cuenta que no saben. 

En este articulo nos centraremos en este ultimo grupo, dando por supuesto que la solución para los otros dos es muy sencilla (una fuerte preparación física y una gran motivación). La solución para un jugador atacante que quiere defender pero no sabe y no está acostumbrado es bien sencilla. 

Normalmente estos jugadores son realmente muy inteligentes y con un buen físico para practicar este deporte; debemos aprovechar estas dos cualidades básicas para enseñarles unos conceptos concretos que les ayudaran a mejorar su defensa (nunca podremos conseguir que sean grandes defensores), es muy importante no centrarnos en sus gestos técnicos, como ya hemos dicho son inteligentes y eso seguro que lo saben. 

Lo mas importante para este tipo de jugadores es que su atacante no tenga el balón, por lo que nunca se ha de cerrar la línea de pase, este es el objetivo principal de un mal defensor (permitir, incluso facilitar en exceso la salida del balón), ya que para este prototipo de jugadores no es difícil triangular ni hacer ayudas, sinó el uno contra uno. 

Otro de los conceptos a tener en cuenta es el jugador contrario, contra mas distancia se le deja mas difícil le resulta penetrar, con lo que obligamos a dar el pase (ya hemos dicho que es lo mejor que nos puede ocurrir) o tirar. En este sentido si el jugador que defendemos es un mal tirador, ya habremos conseguido nuestro objetivo, pero si nuestro atacante es un buen tirador deberemos seguir trabajando. 

Lo siguiente que tenemos que tener en cuenta es la peligrosidad de los jugadores y llevarlos donde no sean nada peligrosos, es decir, si somos más altos pero más lentos le permitiremos llegar poco a poco cerca del aro, pero nunca que coja velocidad; y lo mismo pero al revés, si es más alto y más fuerte que nosotros le permitiremos que vaya a la línea de 6’25 pero nunca que se acerque al aro (es muy importante que para el atacante sea sencillo ir a una zona donde nos cause menos daño). 

Debemos jugar con los límites del campo, es decir, un jugador en una esquina solo tiene dos direcciones, si nosotros cerramos una ya sabemos por cual saldrá. Por eso es muy importante llevar al jugador al limite del terreno, ya que tendrá menos opciones de salida, desde el centro de la pista puede ir a los dos lados y desde una banda solo al centro. Con esto dejamos facilidad para que el jugador vaya a la banda pero no al centro (situación ideal llevarlo hasta una esquina). 

Otro de los conceptos utilizados era el de ofrecer el lado de la mano débil, pero el mayor nivel técnico de los jugadores actuales ha desfasado este concepto, puesto que la mayoría dominan las dos manos. 

En resumen, si nuestro atacante tira mal, dejarle tirar; si tira bien que no nos penetre, que vaya la banda (aunque sea lado bueno) o incluso a la esquina, que cuando quiere realizar una acción de aproximación a canasta no le permitamos (colocando el cuerpo delante), dejarle pasar el balón con facilidad y lo más importante, dándole una sensación de agobio y desesperación.

En el poste bajo el atacante intentara girarse, con el objetivo de que no nos sorprenda, la filosofia es similar e intentaremos crear al atacante un camino sencillo y uno difícil. Si presionamos nuestro hombro contra su cuerpo en un lado el atacante intentará girarse hacia el otro con rapidez, pero nosotros le habremos obligado a salir por ese lado, así podremos cerrarle con mayor facilidad. Una vez a pivotado y se ha girado le resultará muy dificil realizar otra acción y la mayoría de las veces cometerá pasos.