Deporte escolar, asignatura pendiente
Pedro Rodado


Hace tiempo que un ilustre ministro de Franco, llamado José Solís, acuñó la célebre frase: “Menos Latín y más deporte” (sic). Hoy, después de más 30 años, el Latín deambula moribundo por el sistema educativo y el deporte escolar está próximo a convertirse en la “pedagogía corporal de la inteligencia”; a saber: manejo de móviles, play station, MP3, messenger, etc. 

La implantación y generalización de la Educación Física en la enseñanza obligatoria (dos horas semanales) no son suficientes para crear bases sólidas en el sistema deportivo español, si este se orienta al logro de medallas en la alta competición. La cultura de la praxis deportiva debe tener su origen en la escuela, pero esto no garantiza el éxito en el deporte federado. 

A pesar de la afición de nuestra clase política por las fotos con los medallistas, la consideración del fenómeno deporte y su desarrollo en la edad escolar, desde Primaria a la Universidad, sigue siendo la asignatura pendiente de la democracia. En esto hay consenso parlamentario: No parece interesar demasiado, excepto en períodos electorales. 

Algunos pretenden, al abrigo de la incompetencia y de la orfandad de ideas, hacer el milagro de los panes y los peces, repartiendo unos `minolles´ -que diría el muñeco de guiñol- para socorrer, como buenos samaritanos, a un famélico deporte no profesional, lo que no deja de ser “pan para hoy…”. Parece que lo importante es hacerse la foto hoy, pues mañana ya veremos. Los programas estrella pueden convertirse en meteoritos si no están sustentados en proyectos coherentes. 

¿Cuál es la razón de subvencionar con cantidades millonarias a los equipos súper profesionales del fútbol? 

Es evidente que la preocupación por el desarrollo y mantenimiento de un modelo de política deportiva serio a medio y largo plazo no es considerado por nuestros dirigentes. El modelo que dominan con facilidad pasmosa son la ocurrencia y la propaganda mediática. 

En fecha reciente, `El País´ se hacía eco de los problemas de la natación española, bajo el sugerente título: “Un plan para nadar más rápido”. Lo increíble es que sus dirigentes se hayan dado cuenta del problema de este deporte, en ¡noviembre de 2005! ¿A qué se han dedicado sus dirigentes en los últimos 15 años? ¡Manda huevos!, como diría el Sr. Trillo. 

En más de una ocasión, y a través de las páginas del diario `Sur´ y `La Opinión de Málaga´, he planteado algunas sugerencias, desde luego con poco eco, sobre la situación del deporte en edad escolar y con especial atención a aquellas modalidades deportivas que no gozan de la presencia masiva del público y que, además, tienen muchas dificultades para generar recursos con los que mantener los clubes, y donde los incentivos económicos para sus practicantes son insuficientes o brillan por su ausencia, y cuya dedicación requiere muchas horas de entrenamiento. Sirvan de ejemplos no exclusivos: natación, gimnasia, yudo, atletismo, etc. 

Un modelo deportivo serio y a medio y largo plazo debería considerar algunos aspectos que me permito apuntar: 

• Instalaciones deportivas: Centros Escolares y Municipio. 

Los centros escolares deben ser el punto de partida de la cultura deportiva de un país. Los nuevos centros no pueden seguir con concepciones obsoletas en el diseño de sus instalaciones deportivas. Los centros escolares de Teatinos (en Málaga, España), recientemente inaugurados, son un buen ejemplo de lo que no deben ser unas instalaciones deportivas para el desarrollo del deporte escolar en el siglo XXI. 

Las instalaciones municipales, construidas con fondos públicos, no pueden ser gestionadas como negocio privado. La rentabilidad social debe ser considerada como un valor a tener en cuenta. Es necesario introducir mecanismos de “discriminación positiva” hacia los clubes que sin ánimo de lucro fomenten y desarrollen el deporte federado. 

• Conexión entre el Sistema Educativo y Deportivo. 

La crisis de transición y desarrollo del deporte desde las etapas de Primaria-Secundaria-Universidad deben ser consideradas y asumidas por el Modelo Deportivo Autonómico y/o Estatal. Las competiciones y el entrenamiento sistemático no pueden seguir siendo un obstáculo para el desarrollo académico de los deportistas. Las competiciones no pueden limitar o impedir el éxito académico. Hay que hacer posible las dos vías. 

• Reconocimiento y valoración de la dedicación del deportista. 

Parece que todo lo que no sea medalla en el deporte se considera fracaso. La pobre consideración social y las escasas facilidades académicas, especialmente en el ámbito universitario, hacen poco atractiva la continuidad de los deportistas, una vez rebasada la edad de los 20 años. En los deportes no profesionales que requieren de una gran dedicación para lograr éxitos deportivos, hay que facilitar recursos suficientes que permitan al deportista encontrar vías atractivas que impidan el abandono prematuro de su disciplina deportiva, al tiempo que garanticen su futuro profesional. 

• Cualificación técnico-profesional de los entrenadores. 

En la llamada sociedad del conocimiento, el desarrollo del deporte federado no puede seguir anclado en viejos modelos de técnicas de enseñanza, ignorando las tecnologías de aprendizaje. ¿Para qué se entrena? 

No es posible un avance significativo en el deporte sin una formación permanente de técnicos competentes y motivados. La administración, para determinadas modalidades deportivas, deberá reclutar a los mejores entrenadores, con incentivos económicos y profesionales. Hay quienes, desde una ignorancia, proponen el desarrollo deportivo en Andalucía, basado en el voluntarismo. Es el milagro de la necedad. 

• Potenciación e incentivación de clubes y asociaciones deportivas sin ánimo de lucro. 

¿Cómo pueden sobrevivir los clubes y los deportes minoritarios que no dispongan de instalaciones propias, haciendo uso de ellas a precios de mercado? 

Las instalaciones deportivas construidas con fondos públicos deben tener una función social, y los criterios de uso no pueden estar condicionados a la capacidad económica de los usuarios. 

Hacer deporte federado no puede ser una carga económica familiar, supeditada a la voluntad de los padres y madres. 

• Optimización de los recursos de la Administración: Autonómica y Estatal. 

No es de recibo que el llamado Centro de Tecnificación de Carranque (gestionado por la Consejería de Turismo, Comercio y Deporte, y construido con fondos públicos) no cumpla con el cometido para el que fue diseñado. El uso de esta instalación básica debe estar al servicio de los clubes de la ciudad, donde se primen los objetivos deportivos de éstos. Es necesaria la redacción de convenios de uso con compromisos e incentivos por logros deportivos. 

Impulsar en nuestros jóvenes los valores del deporte: esfuerzo, trabajo, sacrificio, compromiso etc., debe ser algo más que promesas electorales o campañas estelares, aprovechando determinados eventos deportivos. Debe ser una apuesta seria y decidida de quienes, con el respaldo democrático, tienen la obligación moral de contribuir al desarrollo integral de los ciudadanos, entre los que se encuentran los que a través del deporte quieren alcanzar las máximas metas de realización personal. 

Políticos de todo el arco parlamentario, el cambio en la política deportiva andaluza es necesario y urgente para generar nuevas oportunidades a nuestros deportistas. ¡Por favor, pónganse de acuerdo! 

*NOTA: El autor de este artículo es catedrático de Educación Física, entrenador superior de natación y entrenador internacional de voleibol.
 

Artículo publicado en "Basketconfidencial"